Un pasillo oscuro que se iluminaba sólo por mi curiosidad, y la sensación de claustrofobia que lentamente se apoderaba de mis circunstancias acompañantes. Me sentaron en una silla en medio de una caja . Se percibían sus presencias por un ligero tacto. Mientras escuchaba lamentos exagerados, un golpe seco impactó contra mi cien.
Estoy sentado muy tranquilo escuchando mi música, el avión llegará en unos minutos a mi suelo. Esta vez no son extraños. Llegan a un pasillo muy iluminado.
Lucas Zurschmitten
